Diarrea Infantil

11 02 2009

diarrea infantilLa diarrea es un cuadro común en los niños, y frecuente motivo de consulta en pediatría sobretodo en época estival.

Se define como la presencia de 3 o más deposiciones de menor consistencia y mayor volumen en 24 horas, lo que contribuye a la pérdida de líquidos y electrolitos. En otras ocasiones también consideramos diarrea, a la presencia de deposiciones con moco o sangre independietemente de numero y o frecuencia.

” La diarrea infecciosa aguda constituye una de las principales causas de muerte en la infancia”

Causas

Las diarreas infantiles pueden estar causadas por virus, bacterias e incluso parásitos. La mayoria son causadas por infecciones víricas, y en los últimos tiempos en España , el Rotavirus se lleva la palma.

Forma de Contagio

Se transmite de forma fecal-oral, siendo el agua el vehículo principal, así como los alimentos. Las manos también actuan como foco de contagio y transmisión de estas infecciones.

Síntomas

Los niños pueden presentar síntomas digestivos como diarrea, vómitos, o dolor abdominal de tipo cólico. Síntomas generales como fiebre, decaimiento, inapetencia también suelen estar presentes en las diarreas infantiles.

“El punto más importante a tener en cuenta es el estado de hidratación del niño, sobre todo en los más vulnerables como son los niños pequeños y lactantes”

Sintomas de deshidratación  

 

Llanto sin lágrimas
Ojos hundidos, fontanela (mollera) deprimida.
Aumento de la sed.
Mucosa oral seca o con escasa saliva
Disminución franca de la emisión de orina.
Tendencia al sueño y franco decaimiento

 

Tratamiento 

En las diarreas no complicadas consta del manejo adecuado de la hidratación con el aporte de líquidos necesario por vía oral y la dieta hipofermentativa. Es muy posible que el niño tenga el apetito disminuido, no se le debe forzar , y se debe de intentar dar tomas pequeñas y muy frecuentes dando más importancia al aporte de líquido que al “no comer”. Los niños alimentados a pecho no deben de suspender este tipo de alimentación. En las diarreas leves los líquidos recomendados son agua, caldos caseros y agua de arroz.

En casos de diarreas más complicadas debe de realizarse un aporte de liquido usando sales de rehidratación recomendadas por la OMS, que pueden ser prescritas por su pediatra o por el servicio de uregencias. En otros casos será necesario el aporte de líquidos de forma intravenosa.

“No dar ningún tipo de medicamento al niño, ni para evitar el vómito ( antiheméticos ) , ni para la diarrea ( antidiarreicos ) y mucho menos antibioticos. Si los síntomas persisten consulte a su pediatra o al sevicio de urgencias más cercano para que ellos pauten el tratamiento oportuno”

Recomendaciones

Por tratarse de una enfermerdad contagiosa, durante este periodo el niño no debe de asistir a al colegio ó guardería.

Deberan de extremarse las medidas higiénicas en el domicilio, teniendo especial precaución en la manipulacion de las heces y realizar un buen lavado de manos.

Es normal la falta de apetito durante la evolución de la enfermedad. No se debe forzar al niño a que coma. Ofrecer tomas pequeñas y frecuentes.

Salvo situaciones excepcionales, no deben administrarse antibioticos , ni antidiarreicos, ni antiheméticos sin que hayan sido prescritos por un facultativo.

Si a pesar de haber adoptado las medidas oportunas, aparece en el niño cualquer signo de deshidratación debera de ponerse en contacto con su pediatra o con el servicio de urgencias más cercano.

 

DEJA AQUÍ TU COMENTARIO

 

Delivered by FeedBurner

Suscribete gratuitamente a TODO ENFERMERIA via Email</a

Subscribete Gratis via RSS a TODOENFERMERIA





La Fiebre en Niños

14 01 2009

20080201_mgb_fiebre_La fiebre es uno de los sintomas de enfermedad en niños. La fiebre se define como la elevación de la temperatura del cuerpo por encima de los 37ºC cuando la temperatura se toma en la axila, o de los 37,5ºC, si se toma en el recto. En realidad la verdadera fiebre comienza a partir de los 38ºC, y se considera febrícula cuando la temperatura del cuerpoo esta por encima de los 37ºC pero no llega a los 38ºC.

Es importante saber que la temperatura normal de un niño puede alanzar valores más elevados al final del día o tras un ejercicio intenso, sin que ello necesariamente indique ninguna enfermedad.

El cuerpo humano dispone de un complejo termostato situado en una zona central del cerebro llamada Hipotálamo, que mantiene la temperatura alrededor de los 36,5ºC. Este termostato se altera y desestabiliza cuando las bacterias o virus que nos infectan liberan unas sustancias llamadas pirógenos. La alteración de este mecanismo regulador es la causa de la fiebre.

“Que hacer en caso de Fiebre” (recomendaciones)

No conviene abrigar a los niños con fiebre. Lo primero que hay que hacer es quitarles la ropa, para que todo el calor pueda salir, pues no es bueno que suden en exceso, porque se pueden deshidratar. Una vez se les ha quitado la ropa hay que adminitrales la medicación contra la fiebre, según haya indicado el pediatra, y ofrecerles abundantes líquidos frescos azucarados. Con estas simples medidas la fiebre suele ceder bien, y si no lo hace, se puede dar al niño un baño de agua tibia.

“Complicaciones de la fiebre”

Es conveniente tratar de bajar la fiebre, puesto que, aparte de la incomodidad que ya conlleva, puede ser causante de otros problemas. Por ejemplo hay niños que presentan convulsiones desencadenadas por una subida brusca de la fiebre, algo que, en ocasiones,se puede prevenir si se toman las medidas necesarias para evitar la subida de la temperatura. O la deshidratación, consecuencia de una sudoración profusa causada por la fiebre de un niño al que se le ha abrigado demasiado.

Una de las complicaciones de la fiebre alta es la conocida acetona, una sustancia que aparece en la sangre de los niños con fiebre y puede ser causante de vómitos, dolor abdominal y malestar general. La acetona aparece porque, al igual que un coche necesita quemar combustible para poder andar, el cuerpo humano necesita quemar azúcares o grasas como combustible. Cuando hay fiebre el cuerpo trabaja mas de la cuenta, los procesos internos biologicos estan al 100% y consume una mayor cantidad de combustible, es decir azúcares o grasas. Puesto que las reservas de azúcares en el niño son menores que en un adulto, enseguida se agotan y el cuerpo empieza entonces a utilizar grasas como combustible; la acetona no es sino el residuo de las grasas quemadas. El mejor sistema para evitar la acetona es darle al niño abundantes líquidos azucarados para que mantenga las adecuadas reservas de azúcar.

Delivered by FeedBurner

Suscribete gratuitamente a TODO ENFERMERIA via Email</a








Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 334 seguidores